Corto pero intenso

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Llegamos todos al colegio el día 30, madrugamos para ser puntuales pero ni por esas lo somos, subimos al autobús con ganas de llegar a Santander.
Nada más llegar al colegio de los agustinos de el sardinero, tiramos los macutos en el gimnasio y con el bañador medio puesto y las chanclas al agua que nos fuimos, en la playa cada uno estaba a lo suyo. Algunos en el agua echándose un 1X2, otros tomando el sol, jugando al futbol, paseando por la playa, tomando fotos…Por la noche nos dejaron algo de libertad y fuimos a una tienda en el paseo pereda llamada foodies.

Al día siguiente madrugando pillamos a tiempo justo el bus que nos llevaría a Cabárceno o como nos gusta llamarlo a nosotros Cuacerbado.
Nos presentaron a Graciela la guía del parque, nos recorreríamos los 25 km de parque natural. Debido a una serie de problemas lo tuvimos que hacer andando pero esto tuvo muchísimas partes positivas una de ellas que contemplaríamos el parque más lentamente y lo disfrutamos más.

2Empezamos viendo los pumas, la guía nos explicó que aquellos animales estaban en semilibertad, seguimos viendo animales; como elefantes, avestruces, rinocerontes, llamas y aprendimos el nombre de algunos nuevos como el facócero.
A la hora de comer se compró demasiado atún con pimientos, y sobro muchísimo, continuamos viendo el parque, acabamos con los pies molidos y en el bus muchos se durmieron. Por la noche fuimos al mítico foodies hasta el toque de queda.

Madrugamos, nos cargamos las mochilas del atún y pimientos restantes, cogimos el barco de los siete hermanos llamado actualmente las Reginas y desembarcamos en Somo, 2dfpasando primero por Pedreña. Hicimos una pequeña marcha hasta la playa de Langre, era como una playa privada, estuvimos solos todo el día, jugamos a juegos míticos como beso placaje… Volvimos hacia el puerto de las Reginas hasta arriba de tierra por todas partes. Al llegar nos duchamos cenamos y los jefes nos llevaron a cenar a un restaurante cerca del cole, cuando acabamos de cenar nos reunimos todos en la playa, y dio inicio la fiesta hawaiana, hicimos un limbo y una serie de actividades preparadas por la comisión, tomamos zumo de mora a pequeños tragos ya que según los jefes se subía rápido.

El último día se basó en conocer Santander, fuimos al palacio de la Magdalena, lo visitamos incluyendo una serie de animales que tenían allí como pingüinos, focas y leones marinos.

Para terminar este proyecto estuvimos en la playa, tal y como empezamos todo, eso sí, se afianzo más la unión…
En el bus fuimos cantando parte del camino, aunque también dormimos bastante para estar bien despiertos para los 15 días de campamento que se avecinaban que serán increíbles…

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Esta Red Apolo es imparable y nuestro día a día corto pero muy intenso.

Carmen García Saro (Escultas)

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