Estuve llevando a mi hija a jugar a baloncesto, de colegio en colegio, varios sábados durante un curso, alternando como podíamos con los socuts; por eso solamente fue un curso.
No lo había hecho nunca ni tampoco jugué nunca federado cuando era niño así que era una experiencia totalmente nueva.
Me llamaba la atención todo, empezando por la puntualidad. Todos los jugadores con sus padres y entrenadores llegábamos bastante antes del partido.
Y el partido empezaba exactamente a la hora y si alguno llegaba tarde, no contaba. Y si no había los mínimos según la norma el partido se daba por perdido, aunque se jugaba siempre.
Me parecía alucinante. En los scouts no pasaba eso.
También me llamaba mucho la atención el tema de la “equipación”. Había dos de distinto color y si llevabas la equivocada no valía. Como llegar tarde. Evidente para todo el mundo, pero alucinante para mí que era “el nuevo”.
Un buen día, actividad scout, esperando a que fuesen llegando y comenzase la actividad como cada sábado, apareció una chica (scout) vestida enteramente de rosa. Desde la goma del pelo hasta los calcetines. Tan alucinante como lo del baloncesto, pero al revés.
Un scouter se le acercó y le preguntó por su uniforme y la respuesta fue:
— “El uniforme está sobrevalorado”.
Sin pestañear, oye.
Y el scouter sin palabras. No le culpo. Yo preferí darme la vuelta.
Esa chica jugaba al baloncesto. Y era de las buenas. Equipación impecable. Y no fallaba a un partido. De hecho, creo que sigue jugando. Hace tiempo que dejó el grupo scout, eso sí.
Donde sí que hay palabras al respecto es en el Escultismo para Muchachos de Baden Powell, en los Estatutos y Reglamento de Régimen Interno de nuestro Grupo, en los manuales Scouts de España (ASDE)…
Pongo algunas:
Desde los orígenes del movimiento scout, Baden-Powell pensó el uniforme como una prenda práctica, útil para la vida al aire libre, cómoda para la actividad y reconocible entre scouts de todo el mundo. En Escultismo para muchachos se explica que el uniforme scout fue adoptado, con pequeñas adaptaciones, por scouts de distintos países, manteniendo un aire común que ayudaba a reconocerse como parte de una misma hermandad mundial.
El uniforme ayuda a crear sentido de pertenencia. Nos recuerda que, aunque cada scout sea diferente, todos compartimos unos mismos valores: la Promesa, la Ley Scout, el servicio, la ayuda a los demás, la vida en la naturaleza, la responsabilidad y el compromiso personal.
Nuestro Reglamento de Régimen Interno lo expresa de forma muy clara: el uniforme tiene valor educativo como modo de integración, como símbolo de servicio y como imagen de la asociación y del escultismo. También recuerda que el uniforme y las insignias no buscan simplemente “uniformar”, sino reconocer y simbolizar los valores de la persona scout.
Por eso es importante que el uniforme se cuide y se lleve correctamente. No por rigidez, ni por estética, ni por aparentar. Sino porque lo que llevamos puesto también comunica.
Cuando salimos de actividad, cuando participamos en una ceremonia, cuando vamos de campamento o cuando representamos al grupo, nuestra imagen habla también del respeto que tenemos por lo que somos.
Y ya me estoy alargando.
Os dejo referencias para profundizar.
• Símbolos y Uniformidad del Grupo
• Reglamento de Régimen Interno de Grupo (R.R.I.)
• https://buenconsejo95.com/
1º World Scout Jamboree – Cada país su uniforme – Todos inconfundiblemente socuts
Esta entrada corresponde al 22º correo de Escultismo X Email enviado el 20 de mayo de 2026