Lo prometido es deuda

En el artículo anterior os dijimos que al hacer nuestra Promesa prometíamos, entre otras cosas, hacer una buena acción cada día.

Hoy os diré qué más cosas prometemos, pero luego. Primero os cuento cómo es:

Se trata del acto más importante en la vida de cada scout y se formula en una ceremonia solemne en la que está presente todo el grupo; así que hay muchos testigos para recordarnos lo que prometimos.

Además, cada aspirante a scout (no lo es hasta que formula su Promesa Scout) elige dos padrinos cuya misión será ayudarle a cumplirla desde ese día en adelante.

En esta ceremonia es en la que se impone la pañoleta que hasta entonces no podíamos usar y que será nuestro recordatorio para siempre y a partir de ese momento podemos realizar también el Saludo Scout.

Otro día os cuento el saludo en detalle, que tiene su cosilla también.

En Manada y Castores también se celebra la promesa de Lobato y de Castor, adaptadas en su contenido a las edades de los niños.

Y también se les impone la pañoleta, que se anuda, a diferencia de la scout que emplea un “pasador”, “pasafular” o como gusta llamarle en este grupo TOCHO. Nombre elegante y distinguido donde los haya que viene de la tradición de fabricar el pasador a partir de un trozo de madera, corteza de árbol, caña, navaja y paciencia.

Es tradición también que lo fabriquen tus padrinos y te lo regalen para el momento de la Promesa.

Los castores mantendrán su pañoleta al pasar a Manada y en algunos grupos (en este no) le hacen un segundo nudo cuando formulan su Promesa de Lobatos (que hasta entonces son lobeznos, por cierto). 

Y los lobatos seguirán usándola con nudo en Tropa hasta que hagan su Promesa Scout.

(Creo que tendremos que hacer otro correo para explicar esto de los lobos y las manadas también…).

Bien, y ahora… al turrón. ¿Qué es lo que se promete?

Esta es la fórmula de Scouts de España (ASDE) que contempla ciertas variantes a elegir por cada grupo:

“Prometo por mi honor y con la ayuda de (Dios, fe, creencia, conciencia) yo prometo, hacer cuanto de mi dependa por:

– Cumplir mis deberes con Dios y mi patria/ con los demás / con mi Fe y mi Comunidad,

– Ayudar al prójimo en toda circunstancia

– Cumplir fielmente la Ley Scout”

¡Casi nada! Con lo fácil que es decirlo de carrerilla…

(Me acabo de dar cuenta de que ahora os tengo que explicar también la Ley Scout. Me lo apunto de deberes).

Y estas son las fórmulas de los Lobatos y de los Castores:

“Yo prometo hacer siempre lo mejor, ser amigo de todas las personas, ser fiel a mis creencias (o cumplir mis deberes para con Dios y la patria, según el grupo), cumplir la Ley de la Manada y hacer cada día una buena acción

No está nada mal para tener 9-10 años ¿no?

Y sí, la Ley de la Manada también os la contaremos junto con todo el lío de los animales de la selva.

“Yo (nombre del castor) prometo compartir mi labor como castor/a y participar con alegría en la Colonia”

Y esto para 7 añitos, que ya es bastante.

Bueno, aquí lo dejo que hoy se me ha ido la mano contando cosas.

 

PD.1: La buena acción de la recogida de alimentos del domingo pasado fue todo un éxito.  Enhorabuena a los que quisieron dedicar su domingo entero a esta labor.

Podéis ver el resultado en el Instagram del grupo.

PD.2: Aquí en la Web del grupo tenéis más info sobre la promesa.

PD.3: Y aquí un parrafillo del fundador sacado del libro que os mencioné el otro día:

A pesar de todo, el espíritu es lo que importa; nuestra Ley Scout y nuestra Promesa, puestas de verdad en práctica, acaban con todas las ocasiones de guerra y aún de fricción entre las naciones.

Esta entrada corresponde al 6º correo de Escultismo X Email enviado el 18 de diciembre de 2025