Diario de un campamento mitológico

Todo comenzó, como todos los años, en Beatriz de Bobadilla. Nos despedimos de nuestros padres y subimos al autocar. El viaje fue muy entretenido porque casi todo el trayecto estuvimos cantando.

Lo único que hicimos el primer día fue montar las tiendas, recoger troncos para las construcciones y cenar. Los siguientes tres días los dedicamos a hacer construcciones y a divertirnos con juegos basados en la temática del campamento, que era sobre las criaturas mitológicas.

Después de tener todo montado, llegó la revisión general, que es el día en el que los jefes hacen una revisión del trabajo que han hecho todas las unidades. El resto de los días fueron normales: Después de levantarnos y desayunar jugábamos hasta la hora de comer. Después de comer, jugábamos , nos duchábamos y cenábamos, pero antes de irnos a dormir jugábamos a un juego de noche .Hasta que llegaron las misiones y cada uno se fue con su patrulla a hacer una pequeña marcha de tres noches. Las dos primeras dormimos cada patrulla sola y la última todos juntos .Me lo pase genial y fue super divertido.

Luego llegó el día de padres. Después del cambio de ropa y de la Misa comimos y pasé el resto del día con mi familia. El siguiente día nos fuimos de marcha a Valparaíso, un pequeño lago que estaba cerca de Peque. Allí pasamos un día y medio. Jugamos un montón en el agua. La noche la pasamos al aire libre, y fue bonito aunque hizo un poco de fresquito.

Los demás días pasaron volando. Lo más divertido fueron los juegos de grupo y las guarrolimpiadas. Nos costó un montón quitarnos la maicena del pelo.

Y llegó el momento de la despedida. Todos estábamos muy tristes. Nos lo habíamos pasado tan bien que no queríamos irnos. Montamos en el autocar y volvimos cansados y felices tras otra genial experiencia scout.

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